Trucos y técnicas para descubrir tu maquillaje ideal

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Hola chic@s!!

En la sección de hoy hablaremos sobre las técnicas que existen y los  muchos trucos que existen para averiguar el tono de maquillaje correcto para nuestra piel. Algunos muy complicados y que nos hacen liarnos todavía más en la búsqueda del tono ideal. Yo creo que es mucho más fácil de lo que parece y a continuación os indico los pasos que yo sigo para dar con el tono ideal de mis clientas, y que también aplico a mi misma.

1. La piel

La piel ha de estar calmada. Me explico: Si te vas a exfoliar o limpiar la piel antes de probarte la base, espera a que la rojez o irritación desaparezca, porque la piel se verá más rosada debido a que está irritada. Vamos a aplicar más maquillaje del que necesitamos, intentando ocultar esa rojez que luego va a desaparecer, y nos quedamos con una cara demasiado maquillada y seguramente con el tono que no es.

2. La base de maquillaje tiene que ser del mismo tono que nuestra piel.

A menudo escucho a amigas que piensan que por usar una base más oscura dan más vida al rostro, pero eso es un error (muy frecuente). Conseguimos una máscara, que aunque nosotras pensemos que no se ve, SE VE, por mucho que difumines, no puedes conseguir igualar el tono con cuatro tonos más en tu cara, ni siquiera con uno. La función de la base es de crear una segunda piel, igualar el tono para que sea un lienzo perfecto para el resto del maquillaje. Si queremos dar rubor, para eso está el colorete y el bronceador (usado en su justa medida y siempre muy difuminado y en zonas estratégicas).

3.La gran duda: ¿Mi piel es dorada o rosada?

Yo creo que a la hora de buscar el tono de base tenemos que olvidarnos de la cara y centrarnos en el cuello. El color de la piel de nuestra cara, por así decirlo, no es el tono “real” de nuestra piel, ya que está alterado por rojeces, marcas, decoloraciones, etc.
Podemos pensar que nuestra cara es rosada porque tenemos muchas rojeces, pero si nos miramos el cuello, el escote y el resto de nuestro cuerpo podemos ver que el tono es distinto. De modo que lo que tenemos que hacer es neutralizar el tono de nuestra cara para adaptarlo lo máximo posible al de nuestro cuello. ¿Por qué? Pues porque es donde el maquillaje acaba, y donde empieza un tono distinto, por lo tanto, si queremos evitar el efecto máscara tenemos que buscar un tono exacto al de nuestro cuello/escote.

4. La base

Probad siempre la base en el cuello, justo por debajo de la mandíbula. Si das con el tono que se funde en esa zona, ese es el tono de tu base. No ha de verse corte, ni una ligera diferencia de tono, ha de ser exacto.
Lo más probable es que cuando apliques la base en la cara, en un primer momento te parezca que es más clara, pero cuando la apliques en todo el rostro verás que consigues un tono perfectamente uniforme con el resto de tu cuerpo, y es ese el objetivo, que no se vea dónde empieza y dónde acaba.

5. Subtono amarillo/dorado?

Por lo general, la mayoría de las personas tienen un subtono amarillo/dorado, aunque se tiende a pensar lo contrario. Olvídate de que las bases doradas apagan la piel o te hacen amarilla. Si eso ocurre, es porque hay diferentes marcas en el mercado, y algunas, como MAC, tienen unas bases demasiado amarillas en comparación con otras marcas como Bobbi Brown, por ejemplo. Se trata de buscar y dar con la tuya.

6. Composición

Algo a tener en cuenta es fijarnos en los ingredientes que contiene la base en sí. Si contiene muchas vitaminas, con el paso de las horas tiende a oxidarse, con lo que subirá un poco el tono, así que ante la duda es mejor escoger uno más claro. De todos modos lo ideal es pedir una muestra y probarla durante unas horas para ver cómo reacciona en vuestra piel, porque cada una es un mundo. No os limitéis a probarla en el stand porque la luz no es la misma que la de la calle. Es mejor que os deis una vuelta y veáis como se ve con la luz solar.

7. No olvides el corrector!!

Si bien el tono de la base es importante, también lo es el del corrector. Es sencillo en realidad: Si queremos neutralizar ojera, el corrector por lo general ( y digo en general porque depende mucho de la tonalidad de la ojera) ha de tirar a salmón (es decir, ser rosado y no dorado), ya que neutraliza mejor esa zona, que tiene una pigmentación totalmente distinta a la del resto de la cara.
Si queremos ocultar granitos, marcas o manchas, el corrector ha de tener el mismo tono que la base, sólo así vamos a neutralizarlo.

8. Mi piel se ve naranja ¿por qué?

Esto suele pasar cuando elegimos una base rosada y nuestra piel es dorada. Tiende a verse naranja porque el subtono no nos corresponde, y si a eso añadimos un tono incorrecto todavía se potencia más.

9. Primers ¿necesarios o no?

Hay que tener cuidado con esto. La mayoría de los primers contienen siliconas, como también la mayoría de las bases. Por lo tanto, si nuestra base contiene siliconas, yo no recomiendo usar un primer con ellas, ya que al final lo que conseguimos es que resbale todo, dure poco y nos engrase la piel.
Sin embargo depende de la cantidad de siliconas que contengan ambos productos, si es una contentración ligera no tiene por qué haber problema. Una vez más se trata de probar y probar.

10. Los polvos

Yo siempre uso polvos con un tono ligeramente más claro que la base, para no alterar el color de ésta. Es mejor que sean translúcidos. También hay que tener en cuenta que no existe un tono translúcido universal, ya que cada piel tiene un tono distinto, lo que puede ser translúcido para mi no tiene por qué serlo para otra persona. Lo ideal es, de nuevo, probarlos en el cuello y que no se perciban.

De nuevo espero que os haya sido de ayuda !!!!

Un besazo!!!

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