¿Sabes cuales són los fenómenos que experimenta el cuerpo sin vida?

By  |  0 Comentarios

Cuando una persona muere, se convierte en cadáver. Jamás se os ocurra decir que una persona muerta es un cadáver muerto, puesto que el cadáver ya contiene la muerte, y podéis quedar como tontos. Podemos identificar dos tipos de signos que nos dicen si la persona está muerta o no, los signos negativos (cesamiento de las funciones respiratoria, cardíaca y/o neurológica) y los signos positivos, los que seguramente os interesen más que la gran cantidad de muertes raras que puede sufrir una persona, artículo que postearemos en un futuro.

Respecto a los signos positivos, son los que nos indican la presencia de fenómenos cadavéricos. Conforme pasa el tiempo, aparecen fenómenos de muerte inequívoca; rigidez, putrefacción… Vamos a abordarlos:

 

Cuando una persona, por las circunstancias que se den, fallece, existen seis procesos cadavéricos, sin orden de aparición, que podemos encontrar en el cadáver y que el forense podrá apreciar, ya sea en un momento inicial (diligencia de levantamiento de cadáver de la escena) o general (análisis externo e interno del cadáver en la sala de autopsias).

Los siguientes cuatro fenómenos se deben al cesamiento de procesos químicos-moleculares vitales y a la acción de procesos ambientales, y son:

 

1- Deshidratación – Pérdida de líquidos.

Deshidratación local en los ojos

             La córnea pierde transparencia, se vuelve amarilla y el ojo se desinfla (pérdida de turgencia), pues éste se deshidrata. En ocasiones aparece la mancha de Sommer-Larcher que, para no aburriros, es una mancha negra que surge en el ojo.

Deshidratación en las heridas, en labios y otras mucosas

             Las heridas se desecan, se vuelven como pergaminos. La lengua queda protruida (hacia fuera, como si hicierais la burla) y amoratada. Como podréis imaginar, ya sabréis como quedarían otro tipo de “mucosas” si siguieran este proceso. Sí, me refiero a los labios de debajo de las mujeres, si. Y si hablamos del escroto ya…

 

¡Ah! Os voy a hablar de un mito. Se dice que a un cadáver le siguen creciendo tanto las uñas como el pelo. Pues no. ¿Qué pasa realmente? Al deshidratarse el cuerpo, este encoje y da una apariencia en la que cosas que no pueden ser deformadas por la deshidratación (como uñas o pelos) parezcan más grandes, pero no crecen. Al encogerse las manos debido a la deshidratación, las uñas aparentan ser más grandes, pero no, no lo son.

 

2- Frialdad cadavérica – Algor mortis, variación de temperatura.

Con la muerte cesa el proceso termorregulador. El cuerpo se adapta térmicamente al ambiente, pero la evolución de la temperatura no es constante. ¿Por qué no es constante? Porque si el cadáver está en la intemperie, por el día hace calor y por la noche hace frío, es decir, se adapta a la temperatura del día, y luego a la de noche. Si fuera constante, el pobre cuerpo estaría continuamente incrementando su temperatura de día hasta calcinarse, o quedándose cual cubito de hielo en el polo norte por la noche. La temperatura del cuerpo se mide por el recto, por la parte abdominal o con el sentido del tacto, aunque este último método es un tanto antiguo e ineficaz… Como habréis comprobado, el ambiente influye mucho, pero también la ropa, la causa de la muerte, la constitución del cadáver, la vascularización de los órganos debido al cesamiento de intercambio de riego en los órganos… Bueno, que la temperatura puede variar, y puede hacer que los fenómenos cadavéricos acudan al cadáver antes o después y, además, pueden ocultar pruebas de un delito.

 

3- Lividez – Livor mortis

En este fenómeno cadavérico, surgen una serie de manchas rojas en el cadáver; son acumulaciones de sangre debidas a la gravedad que aparecen en las partes que no están sometidas a presión, pues cesa la circulación de la sangre en venas y arterias. Es decir, si una persona está, Dios no quiera, muerta, y sentada a la vez, en el culo no tendrá lividez, puesto que ahí se ejerce presión silla-culo debido a la gravedad. Sin embargo, en los muslos tendremos unas lustrosas y magníficas manchas rojas. Como dato curioso, os digo que existe la lividez paradoxal, que se da cuando se descubren manchas de lividez donde no debería haberlas. Esto pasa cuando se producen muertes por insuficiencia respiratoria. Pero también con la transposición; cambiar el cadáver de posición.

 

4-Rigidez – Rigor mortis.

La rigidez es un fenómeno químico; los músculos se tensan después de un período de relajación. Son “asín” de chulos. Para resumiros una gran cantidad de fórmulas químicas, periodos y nombres raros que, sinceramente, no me sé, os diré que el cadáver está en un primer momento flácido, luego se pone rígido/duro durante unas cuantas horas y finalmente, se vuelven flácidos de nuevo. Como dato curioso, os digo que existen los espasmos cadavéricos; el cadáver se queda totalmente rígido después de la muerte, debido a una intensa carga física (una maratón) o emocional (un miedo que deja helado).

 

Estos cuatro fenómenos se dan en un periodo de tiempo muy corto, en condiciones atmosféricas y generales normales. Tiene que influir algún factor externo para que algo de esto se trastoque. Advertiros que se dan de forma irregular, no siguen un comienzo o un fin, es decir, surgen TODOS y cada uno de ellos a la vez, no uno primero y orto después.

Los dos últimos fenómenos que quedan por tratar son la autolisis y la putrefacción, pero estos se dan a lo largo de mucho, en ocasiones, muchísimo tiempo:

 

5- Autolisis.

Esto es un lento y duradero proceso de destrucción celular. Comienza con el cesamiento de los procesos celulares vitales debido a una falta de oxígeno. Se produce un edema celular, es decir, las células se inflan, y con ellas, el propio cadáver.

 

6- Putrefacción.

En este último fenómeno cadavérico, influyen organismos vivos internos (microorganismos de la boca, nariz, piel, estómago e intestino, o incluso de los pulmones, para que lo sepan los fumadores) y organismos externos, como no vertebrados (insectos), vertebrados (perros, gatos, ratas…).

Aquí sí que os voy a profundizar un poquito para que disfrutéis más de la putrefacción. El fenómeno se divide en 4 periodos:

- Periodo cromático.

             – Comienza a partir de las 24 horas aproximadamente.

             – Surge una coloración verde, la “mancha verde”. Sobre todo, en la parte del estómago, debido a las bacterias… Bueno, que aparece una mancha verde. Se hace más oscura y se expande conforme pasan los días.

- Periodo enfisematoso.

             – Se forman gases (se infla el cuerpo y se ven más las venas).

             – Dura días/semanas.

             – Se eliminan por agujeros y fisuras. Es decir, pedos cadavéricos.

 – Periodo colicuativo.

             – Se pierden gases y líquidos por los agujeros y fisuras.

             – A los 6-8 meses, o incluso antes.

             – Se pierden los órganos y músculos; por dentro sólo van quedando líquidos.

- Periodo de reducción ósea o esqueletización.

             – De 2 a 3 años. Depende del ambiente.

             – Lo que más tarda en desaparecer son tendones y músculos.

 

Bueno, y eso es todo, espero que os haya gustado, ¡un saludo y hasta el siguiente artículo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


2 + 8 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>